Higiene de esfinge

HIGIENELas atenciones que requiere el gato esfinge son numerosas, y es que su higiene es más rigurosa que asear a otras razas de gatos.

Todo cuidador o dueño debe encargarse prácticamente de todo lo que se refiere a cuidado e higiene, preparándose para tener los productos adecuados al momento de realizar su baño, la forma parsimoniosa en que se deben limpiar sus orejas y ojos.

Su higiene empieza en el momento en que obtienes uno de estos gatos egipcios, por lo que hay que estar sobre esto para que tu gato tenga una vida agradable y sin afecciones dolorosas e incómodas como las infecciones o enfermedades.

Limpiar la piel del gato esfinge

Al ser un gato con mutación de carácter recesivo -sin pelo- su cuerpo es una de las zonas que más atención requiere y más cuidado se debe tener.

Sin embargo, esto no significa que se deba dar un baño cada semana, puesto que esto provocaría irritación en la piel del minino, al contrario, se recomienda uno o dos baños al mes.

Debido a la comida que necesitan ingerir y por su alta temperatura -hasta 4 grados mayor a los gatos comunes-, su cuerpo produce un sebo que le ayuda de igual forma a hidratar su piel.

Este sebo puede provocar que la suciedad se adhiera con mayor proporción al cuerpo del gato egipcio, aunque esto obviamente va a depender del ambiente donde tengas a tu gato.

Teniendo conocimiento de que son gatos de interiores, deberás procurar que el área donde se encuentre esté limpia, por lo que esto reducirá la acumulación de polvo en su cuerpo.

Es necesario que al momento del baño se utilicen productos certificados para la raza de gato sphynx ya que ellos tienen una mayor exposición a agresiones cutáneas y requieren mayor cuidado de la dermis.

Los productos que no son los adecuados para esta raza suelen provocar irritación en el cuerpo del gato, por lo que -como última opción en caso de no encontrar productos para esta raza- puedes comprar productos para gatos con piel sensible.

Pero aún así, frota en una zona y observa cómo reacciona su piel al producto, no todos toleran las mismas marcas, por eso es más adecuado que acudas a un veterinario.

Te habrás dado cuenta que quien debe realizar el baño es el dueño o el cuidador, ya que estos gatos esfinge no se acicalan a sí mismos, sino que en este aspecto también muestran dependencia.

El baño puedes llevarlo a cabo con agua limpia y fresca, que no esté fría, y podrás esparcir el champú con ayuda de una esponja suave.

Debe ser en un sitio que ya lo hayas habituado, un área tranquila, y pensando en que posiblemente no se sienta cómodo en los primeros baños contigo, procura que se sienta a gusto en el lugar.

Ya que son propensos a resfriarse, la zona del baño debe estar aclimatada con la temperatura del agua y debes secarlo bien con un paño, pero nunca utilices un secador.

Si ves que la suciedad únicamente se encuentra en los pliegues de su piel y que aún no le toca su baño, puedes optar por asearlo usando paños húmedos para gatos y presionar poco a poco para eliminar el polvo o microorganismos que puedan estar alojados en el lugar.

Su piel es muy sensible a los cambios de temperatura, por lo que tienes que prestar especial atención a ello. Si dejas que su piel se vuelva muy grasosa o esté sucia, su estado de ánimo decaerá.

Higiene de los ojos

La higiene ocular es igual de primordial que la de su piel, y debido a que los gatos egipcios carecen de pestañas, sus ojos están más propensos a infecciones, por lo que el cuidado de ambos es más riguroso que en otras razas.

Sus ojos producen un líquido lagrimal para hidratar sus ojos y evitar la inmersión de agentes patógenos a los ojos; por consiguiente, requiere de limpieza frecuente.

Para su limpieza, se debe empapar una gasa estéril con suero fisiológico (esto lo venden en las farmacias, supermercados o tiendas especiales) y con sumo cuidado limpiarás el contorno de ambos ojos.

Los sueros fisiológicos son productos que han sido esterilizados y no tienen efectos secundarios, por lo que usando una gasa distinta para cada ojo, ve despojando los residuos legañosos que se han acumulado allí.

Aseo de las orejas del gato sphynx

Sus orejas siempre están en posición erecta, siempre levantadas, por lo que -en situaciones normales- es una ventaja porque reciben aire en su canal auditivo.

No obstante, los gatos esfinge tampoco cuentan con vello en sus orejas, por lo que no tienen protección allí. Así que también se debe tener especial atención con la higiene en sus orejas.

Estas lindas orejas tienden a acumular ácaros, grasa y cera, por lo que si no se limpian con la frecuencia apropiada pueden contraer infecciones.

Para limpiar sus orejas también se usa una gasa estéril, envuelves uno de tus dedos con ella -luego de haber lavado tu mano como es debido- y moverla con cuidado dentro del pabellón auditivo.

También hay productos en tiendas especializadas o en el veterinario que han sido fabricados para desinfectar las orejas.

Estos productos suelen ser soluciones limpiadoras que con dos gotas en los oídos pueden desprender la cera y suciedad.

Higiene de sus uñas

Generalmente los gatos egipcios acumulan gran cantidad de suciedad en sus uñas, por lo que es necesario que se corten sus uñas semanalmente.

Al hacerlo de manera frecuente, se estará atento de la suciedad y del largo de las mismas, aunque es preferible si cuentas con un rascador para que se reduzca la frecuencia en que debas cortarlas.

Al momento de cortarlas, hay que estar muy atento de hacerlo al final de la uña, prestando especial atención de que no se corte demasiado y se lastime alguna vena y pueda causar una hemorragia.

Para la limpieza pueden usarse toallas húmedas para bebés o para gatos, incluso un paño húmedo. Debido a que tenemos a los gatos con nosotros sus primeros meses de vida, poco a poco habituamos al gato esfinge para que no se sienta incómodo en el proceso.